Una cláusula de protección de datos es el texto breve que informa a la persona, en el momento de recoger sus datos, de quién es el responsable, para qué los usará y cómo ejercer sus derechos, con un enlace a la política de privacidad completa (art. 13 RGPD y art. 11 LOPDGDD). Va en formularios, correos, presupuestos, facturas y en la recepción de currículums.
Una cláusula de protección de datos es el aviso corto que pones allí donde recoges datos personales: debajo de un formulario, en un presupuesto, en la respuesta a un currículum. Sirve para cumplir el deber de informar del artículo 13 del RGPD en el momento en que obtienes los datos. No hace falta repetir la política de privacidad entera en cada sitio: el artículo 11 de la LOPDGDD permite dar una información básica y remitir al resto. Aquí tienes modelos cortos para los cuatro sitios donde más se necesitan.
Qué debe decir como mínimo una cláusula
El artículo 11.2 de la LOPDGDD fija el contenido mínimo de esa información básica, la llamada primera capa:
- Quién es el responsable del tratamiento.
- Para qué vas a usar los datos.
- Que la persona puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad.
- Dónde leer el resto: un enlace o una dirección que lleve de forma sencilla e inmediata a la política de privacidad completa.
Si vas a elaborar perfiles con esos datos, también tiene que decirlo. Y aunque no es obligatorio en la primera capa, casi todo el mundo añade la base legal y si los datos se ceden, porque son las dos cosas que más pregunta la gente. En los modelos de abajo, «[Empresa]» es tu razón social y «[enlace]» la dirección de tu política de privacidad.
El pie de correo de «confidencialidad» no informa de nada
Casi todas las empresas tienen al final de sus correos un párrafo del estilo «Este mensaje es confidencial y va dirigido exclusivamente a su destinatario; si lo ha recibido por error, bórrelo». Ese texto habla del secreto del mensaje, no de los datos de quien te escribe. No dice quién trata sus datos, para qué ni cómo ejercer sus derechos, así que no sustituye a la cláusula informativa.
Puedes mantenerlo si te gusta, mejor corto, pero añade debajo la cláusula informativa de verdad. Y no confíes en él para proteger nada: si mandas un correo con datos a quien no debías, el problema es el envío, no el pie.
Modelo: pie de correo electrónico
Protección de datos: [Empresa] trata tus datos para gestionar la relación que mantienes con nosotros y responder a tus mensajes. Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión y demás escribiendo a [correo]. Más información en [enlace].
Cuándo importa: cuando alguien te escribe por primera vez, ya estás recogiendo su nombre, su correo y lo que te cuente. Tu primera respuesta con este pie es una forma práctica de informarle. Si después le mandas publicidad, ese pie no te da permiso: para eso necesitas su consentimiento o que sea cliente, como explica la guía de la LSSI.
Formularios web: la cláusula y la casilla
En un formulario de contacto, la cláusula va justo encima o debajo del botón de enviar, visible sin hacer clic. Aquí hay que distinguir dos cosas que se suelen mezclar:
- Para responder a la consulta no necesitas consentimiento. La base es la propia solicitud de la persona (art. 6.1.b RGPD). Una casilla obligatoria de «he leído y acepto la política de privacidad» no añade nada y confunde: informar no es pedir permiso.
- Para enviar publicidad sí necesitas consentimiento, y tiene que ser una casilla aparte, sin marcar y opcional. El considerando 32 del RGPD dice que las casillas ya marcadas no constituyen consentimiento, y el artículo 6.3 de la LOPDGDD prohíbe condicionar el servicio a que la persona acepte usos que no tienen que ver con él.
Modelo: formulario de contacto
Responsable: [Empresa]. Finalidad: responder a tu consulta y, si lo pides, enviarte un presupuesto. Legitimación: tu solicitud. Destinatarios: no se ceden datos a terceros, salvo obligación legal. Derechos: acceso, rectificación, supresión y otros, en [correo]. Información adicional: [enlace].
[ ] Quiero recibir novedades y ofertas de [Empresa] por correo electrónico (opcional).
Pide solo lo que necesitas. Si para contestar te basta el correo, el teléfono y el nombre pueden ser opcionales. Y si tu formulario tiene un campo libre de «mensaje», en una clínica o un despacho la gente escribirá datos de salud o de un pleito: tenlo en cuenta en tu registro de actividades. Puedes ver si tus formularios tienen la cláusula y la casilla bien puestas con la revisión gratuita de tu web.
Presupuestos y facturas
Cuando haces un presupuesto a un particular o le facturas, estás tratando sus datos para el contrato y para cumplir con Hacienda. No necesitas su consentimiento, pero sí informarle. Lo más práctico es incluir la cláusula al pie del presupuesto, que es el primer documento que recibe, y repetirla en la factura.
Modelo: pie de presupuesto o factura
[Empresa] trata tus datos para preparar este presupuesto, prestar el servicio si lo aceptas y facturarlo, y los conserva durante los plazos que exige la normativa fiscal y mercantil. Base: el contrato y nuestras obligaciones legales. Solo se comunican a la Administración tributaria cuando la ley lo exige. Puedes ejercer tus derechos en [correo]. Más información en [enlace].
Si trabajas con otras empresas, los datos de la persona de contacto (nombre, cargo, correo profesional) tienen un régimen más sencillo: el artículo 19 de la LOPDGDD presume lícito su tratamiento para mantener la relación con la empresa en la que trabaja. Aun así, el pie informativo no sobra.
Currículums
Recibir currículums es tratar datos, a veces muchos: fotografía, edad, experiencia, a veces datos de salud o de discapacidad. Si la persona te lo envía por iniciativa propia, la base es su solicitud de empleo, y tienes que informarle igualmente. Lo normal es hacerlo en el acuse de recibo o, si tienes una página de empleo, junto al botón de enviar.
Modelo: respuesta a un currículum
Gracias por tu candidatura. [Empresa] tratará tus datos para valorar tu perfil en nuestros procesos de selección y los conservará durante [plazo que tú decidas, por ejemplo 12 meses], salvo que nos pidas antes que los borremos. No los cedemos a terceros. Puedes ejercer tus derechos en [correo]. Más información en [enlace].
Dos consejos que evitan problemas: fija tú el plazo de conservación y cúmplelo (borra de verdad los currículums viejos, también del correo), y no reenvíes currículums a otras empresas, aunque sean amigas, sin que el candidato lo haya pedido.
Otros sitios donde hace falta una cláusula
| Dónde recoges datos | Qué poner |
|---|---|
| Ficha de cliente o paciente en papel | La primera capa al pie y la política completa a disposición en el local |
| WhatsApp de empresa | Mensaje de bienvenida o perfil con la información básica y el enlace |
| Reservas por teléfono | Una frase al tomar los datos y el enlace en el mensaje de confirmación |
| Cámaras de videovigilancia | El cartel de zona videovigilada (art. 22.4 LOPDGDD). Lo puedes generar con nuestro generador gratuito |
| Contratos con empleados | Una cláusula en el contrato o un documento aparte entregado al firmar |
Lista de comprobación
- Apunta todos los sitios donde entra un dato personal en tu negocio.
- Pon en cada uno una primera capa con responsable, finalidad, derechos y enlace.
- Comprueba que el enlace lleva a una política de privacidad que existe y está al día. Tienes un modelo comentado en política de privacidad: ejemplo.
- Quita la casilla obligatoria de «acepto la política de privacidad» si solo sirve para responder consultas.
- Separa la casilla de publicidad y déjala sin marcar.
- Añade la cláusula a tu firma de correo, a los presupuestos, a las facturas y a la respuesta a currículums.
Con cualquiera de nuestros planes te damos ya redactadas, con los datos de tu empresa, la información por capas para clientes, las cláusulas de los formularios de tu web y la de tus empleados, y las revisamos cada año. Para el resto de sitios, nos puedes consultar.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio poner una cláusula de protección de datos en los correos?
Ninguna norma exige un pie en cada correo, pero tienes que informar a quien te da sus datos, y el correo es a menudo el primer contacto. Una cláusula breve en la firma con un enlace a tu política es la forma más sencilla de hacerlo.
¿Tengo que poner una casilla de «acepto la política de privacidad» en el formulario?
No para responder a una consulta: la base es la propia solicitud y basta con informar. La casilla solo es necesaria cuando pides consentimiento para algo más, como enviar publicidad, y en ese caso debe ir aparte y sin marcar.
¿Sirve el aviso de confidencialidad del correo como cláusula de protección de datos?
No. Ese texto habla del secreto del mensaje, pero no dice quién trata los datos, para qué ni cómo ejercer los derechos, que es lo que exige el RGPD.
¿Cuánto tiempo puedo guardar los currículums?
El RGPD no fija un plazo concreto: tienes que decidirlo, decirlo en la cláusula y cumplirlo. Lo habitual es un plazo corto, ligado a los procesos de selección que tengas previstos, y borrar después también las copias en el correo.